1. En pocas palabras:
La transmisión consciente de energía vital universal (Prana o Chi) a través de las manos del terapeuta hacia tu cuerpo, con el fin de recargar, equilibrar y activar tus propios procesos curativos.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Es una terapia de imposición de manos, perteneciente a las prácticas de sanación energética.
3. ¿Cómo lo hacemos?
De forma presencial. Tú te acuestas vestido en la camilla. Yo, a través de un estado de concentración y conexión, actúo como canal para la energía vital. Coloco mis manos cerca o sobre diferentes zonas de tu cuerpo (sin masaje), dirigiendo este flujo de energía.
4. ¿Para quién es esto?
Para personas que se sienten fatigadas, sin energía, con dolores generalizados, estrés o que están en convalecencia. También es excelente como terapia de reequilibrio general y mantenimiento del bienestar.
5. Así es una sesión:
La sesión es tranquila y silenciosa. Mientras tú descansas, yo voy moviendo mis manos por los principales centros energéticos (chakras) y zonas que necesitan más vitalidad. Puedes sentir calor, hormigueo, frío o simplemente una relajación muy profunda. No hay manipulación física.
6. ¿Por qué da resultado?
Se basa en el principio antiguo de que la salud depende de un flujo abundante y equilibrado de energía vital. El terapeuta, entrenado para acumular y dirigir esta energía, actúa como un catalizador. Al saturar tu campo energético con Prana, se disuelven bloqueos, se recargan los sistemas y se le da a tu cuerpo el “combustible” necesario para acelerar su curación y recuperar la homeostasis.
7. Lo que suele notarse:
· Una recuperación notable de la vitalidad y una reducción de la fatiga.
· Alivio de dolores musculares y articulares.
· Mayor equilibrio emocional y una sensación de paz profunda.
· Mejora en la calidad del sueño.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Usa ropa cómoda, preferiblemente de fibras naturales como algodón.
· Quítate objetos metálicos (reloj, pulseras) para no interferir con el flujo energético.
· Después de la sesión, descansa y bebe agua para integrar.
9. Nuestra sesión:
Una sesión suele durar entre 40 y 60 minutos.
Para condiciones de mucha desvitalización, se sugieren sesiones semanales. Para mantenimiento, una sesión cada 3 o 4 semanas es ideal.
