1. En pocas palabras:

El uso del agua (en piscinas, baños, chorros) a diferentes temperaturas y presiones, como medio terapéutico para aliviar el dolor, reducir la inflamación, mejorar la circulación, relajar los músculos y facilitar el movimiento en personas con afecciones musculoesqueléticas, neurológicas o reumáticas.

2. ¿Dónde la ubicamos?

Como una rama de la fisioterapia y la medicina física. Es una de las terapias más antiguas y con mejor evidencia.

3. ¿Cómo lo hacemos?

Se realiza en piscinas terapéuticas (acuaterapia), con baños de contraste (agua caliente/fría), duchas a presión, baños de vapor o de asiento, o envolturas.

4. ¿Para quién es esto?

Para personas con artritis, fibromialgia, dolor lumbar, recuperación postquirúrgica (especialmente de rodilla o cadera), esclerosis múltiple, lesiones deportivas, o para cualquier persona que busque alivio del dolor y la tensión muscular.

5. Así es una sesión:

Si es acuaterapia, trabajamos en una piscina climatizada y poco profunda. La flotabilidad del agua reduce el peso sobre las articulaciones, permitiendo movimientos que serían dolorosos en tierra. Guío ejercicios de fortalecimiento, estiramiento y movilidad. Si es hidroterapia con baños o chorros, te sumerges en una bañera especial con agua caliente, a la que a veces se añaden burbujas (hidromasaje) o sales. Los chorros a presión se dirigen a zonas específicas de tensión. La sesión es profundamente relajante y analgésica.

6. ¿Por qué da resultado?

· Efecto mecánico: La flotabilidad descarga las articulaciones. La presión hidrostática mejora la circulación y reduce la inflamación. La resistencia del agua fortalece los músculos de forma suave.

· Efecto térmico: El calor relaja los músculos, alivia el dolor y aumenta el flujo sanguíneo. El frío (en contraste) reduce la inflamación.

· Efecto analgésico: La combinación de calor, presión y movimiento libera endorfinas y “cierra la puerta” a las señales de dolor en la médula espinal (teoría de la compuerta).

7. Lo que sulee notarse:

· Alivio inmediato del dolor y la rigidez articular.

· Mayor amplitud de movimiento y facilidad para caminar.

· Profunda relajación muscular y reducción del estrés.

· Mejora en la calidad del sueño después de una sesión.

8. Antes de venir, ten en cuenta:

· Informa de cualquier condición cardíaca, hipertensión no controlada o herida abierta.

· La hidroterapia con calor no es recomendable en fases agudas de inflamación.

· Para la acuaterapia, trae bañador y una toalla.

· Bebe agua antes y después para mantenerte hidratado.

9. Nuestra sesión:

Una sesión de acuaterapia dura entre 30 y 45 minutos. Un baño de hidromasaje, entre 15 y 20 minutos.

La frecuencia puede ser de 1 a 3 veces por semana, según la condición.