1. En pocas palabras:
Es un trabajo profundo con el tejido conectivo (las fascias) que envuelve tus músculos, para liberar tu cuerpo de las tensiones crónicas que lo han ido desorganizando, y ayudarte a encontrar una postura más alineada, erguida y sin esfuerzo.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Es una terapia manual muy profunda, que busca cambios duraderos en tu estructura corporal y en cómo te mueves.
3. ¿Cómo lo hacemos?
Siempre de forma presencial. Trabajamos en una camilla, y a veces también de pie o sentado. Utilizo una presión profunda y movimientos lentos con mis manos, codos y a veces mis nudillos, para liberar las capas de fascia que están tensas o adheridas.
4. ¿Para quién es esto?
Para ti, que llevas años con esa molestia en la espalda que no se va, que sientes que caminas “torcido” o cargado, para el deportista que quiere mejorar su rendimiento sin lesiones, o para cualquiera que sienta que su cuerpo no le responde con la libertad que debería. Es un proceso de transformación corporal.
5. Así es una sesión:
Cada sesión tiene un foco específico (por ejemplo, la respiración, la línea de los pies, el apoyo de la pelvis). Te pido que te muevas de cierta manera mientras aplico una presión profunda y sostenida en áreas clave. Puede ser intenso en el momento –se siente como un estiramiento muy profundo–, pero nunca debe ser doloroso agudo. La sensación después es de gran liberación y espacio interior.
6. ¿Por qué da resultado?
Nuestro cuerpo se adapta a traumas, malas posturas y estrés acortando y enredando la fascia, un tejido que lo envuelve todo. El Rolfing, creado por Ida Rolf, libera sistemáticamente estas restricciones fasciales. Al darle espacio al tejido, los huesos pueden re colocarse de manera más natural, los músculos trabajan con menos esfuerzo y tu postura se reorganiza hacia la verticalidad con la que naciste. No es un simple masaje; es una reeducación de tu arquitectura corporal.
7. Lo que suele notarse:
· Una postura notablemente más alta y erguida sin que tú lo fuerces.
· Desaparición de dolores crónicos que tenías por años.
· Una sensación de ligereza y gracia al moverte.
· Mayor conciencia de cómo habitas tu cuerpo.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Usa ropa interior cómoda (como un short y un top deportivo), ya que necesito ver y trabajar con tu estructura.
· Es un proceso. Se suele hacer una serie de 10 sesiones, cada una con un propósito.
· Después de la sesión, bebe mucha agua. Tu cuerpo estará reorganizándose.
9. Nuestra sesión:
Cada sesión dura entre 60 y 75 minutos.
El ritmo clásico es una sesión por semana o cada dos semanas, para dar tiempo a tu cuerpo a integrar los cambios profundos.
