1. En pocas palabras:
Una técnica de masaje muy suave y rítmico que activa tu sistema linfático, ayudando a tu cuerpo a eliminar toxinas, reducir la retención de líquidos y fortalecer tus defensas naturales.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Es una terapia manual especializada, que trabaja con el sistema circulatorio linfático.
3. ¿Cómo lo hacemos?
De forma presencial en consultorio, o a domicilio si es necesario. Trabajamos en una camilla, con una presión muy ligera y movimientos específicos.
4. ¿Para quién es esto?
Para cualquier persona que sienta pesadez en piernas, hinchazón, se recupere de una cirugía (como liposucción o mastectomía), tenga tendencia a retener líquidos o simplemente busque una terapia detoxificante muy relajante. También es muy útil en procesos postparto.
5. Así es una sesión:
Te acuestas cómodamente en la camilla. Con movimientos lentos, suaves y precisos, sigo el trayecto de tus vasos linfáticos superficiales. La presión es tan ligera que apenas se mueve la piel. Este bombeo manual estimula el flujo de la linfa, el líquido que recoge los desechos de tus tejidos, dirigiéndolo hacia los ganglios donde se filtra. Es una sensación de profundo alivio y ligereza.
6. ¿Por qué da resultado?
El sistema linfático es una red de drenaje pasiva que depende del movimiento muscular y de la presión externa para funcionar. Cuando está congestionado, aparecen edemas (hinchazón). El drenaje linfático manual aplica una presión específica y rítmica que abre los capilares linfáticos y mueve la linfa estancada, aliviando la congestión y mejorando la inmunidad. Está basado en los métodos de Vodder o Foldi.
7. Lo que suele notarse:
· Reducción visible de la hinchazón y sensación de piernas ligeras.
· Mejora en la textura de la piel, especialmente útil tras cirugías.
· Fortalecimiento de las defensas y menor frecuencia de resfriados o infecciones.
· Profunda relajación y alivio de la tensión general.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Es fundamental estar bien hidratado antes y después de la sesión.
· Evita comer una comida pesada justo antes.
· Si tienes una infección aguda, fiebre o trombosis, es mejor posponer la sesión.
9. Nuestra sesión:
Una sesión completa suele durar entre 45 y 60 minutos.
Para un problema específico (como un edema postquirúrgico), se pueden necesitar sesiones seguidas (ej: 3 por semana). Para mantenimiento, una sesión cada 2 o 3 semanas es suficiente.
