1. En pocas palabras:

El uso terapéutico del movimiento del caballo, dirigido por un equipo interdisciplinar (fisioterapeuta, instructor de equitación), para mejorar la función neuromotora, el equilibrio, la postura y la movilidad en personas con discapacidades físicas, neurológicas o sensoriales. La hipoterapia se refiere específicamente al uso del movimiento del caballo como herramienta de fisioterapia, donde el paciente es pasivo.

2. ¿Dónde la ubicamos?

Como una terapia física y neuromotora reconocida, que utiliza al caballo como una herramienta de rehabilitación viva.

3. ¿Cómo lo hacemos?

Se realiza en centros especializados con caballos especialmente entrenados. El paciente monta al caballo, con el apoyo de terapeutas a ambos lados, mientras el caballo camina. El terapeuta guía los ejercicios.

4. ¿Para quién es esto?

Para personas con parálisis cerebral, esclerosis múltiple, espina bífida, traumatismos craneoencefálicos, autismo, o cualquier condición que afecte el tono muscular, el equilibrio y la coordinación. También para trastornos psicológicos como ansiedad o estrés postraumático.

5. Así es una sesión:

El paciente, vestido con casco, se sube al caballo con ayuda. El caballo camina lentamente en círculos o en línea recta. El movimiento tridimensional del paso del caballo (adelante-atrás, arriba-abajo, izquierda-derecha) es único y se transmite a la pelvis del jinete. Este movimiento simula de cerca el patrón de la marcha humana. El terapeuta puede colocar al paciente en diferentes posiciones (de frente, de espaldas, de lado) o guiarle para que realice ejercicios (alcanzar objetos, jugar) para trabajar objetivos específicos. La conexión con el caballo añade una motivación enorme.

6. ¿Por qué da resultado?

El paso del caballo proporciona un input sensomotor rítmico y repetitivo que normaliza el tono muscular, mejora el equilibrio, fortalece el tronco y reorganiza los patrones de movimiento. A nivel neurológico, este estímulo constante y predecible ayuda a “reeducar” al cerebro en el control motor. Además, la relación con el caballo (un animal grande y calmante) reduce la ansiedad, aumenta la confianza y mejora la autoestima.

7. Lo que suele notarse:

· Mejora visible en el control de la cabeza y el tronco.

· Mayor relajación y reducción de la espasticidad (rigidez muscular).

· Mejora del equilibrio tanto montado como desmontado.

· Mayor motivación y alegría, que facilita la participación en la terapia.

8. Antes de venir, ten en cuenta:

· Se requiere una evaluación médica y por el terapeuta para asegurar que es seguro.

· Usa ropa cómoda y pantalón largo.

· El peso y la altura del paciente suelen tener límites según el centro y el caballo.

· Es una terapia complementaria, no un sustituto de otras formas de rehabilitación.

9. Nuestra sesión:

Una sesión de hipoterapia dura entre 20 y 30 minutos de monta efectiva (el tiempo de preparación es mayor).

La frecuencia típica es de 1 a 2 veces por semana.