1. En pocas palabras:
El uso específico y controlado de complementos alimenticios (vitaminas, minerales, probióticos, enzimas, etc.) para prevenir carencias, apoyar funciones fisiológicas específicas o tratar condiciones de salud, siempre como parte de un plan integral.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Dentro de la nutrición clínica y la medicina integrativa. Es una herramienta, no un fin en sí misma.
3. ¿Cómo lo hacemos?
Tras una evaluación (síntomas, hábitos, análisis), identifico si hay una necesidad real de suplementación. Selecciono el producto, la dosis, la forma (quelado, liposomada) y el momento de la toma para maximizar la absorción y minimizar interacciones.
4. ¿Para quién es esto?
Para personas con dietas restrictivas (veganos, alérgicos), con problemas de absorción (intestinales), bajo estrés prolongado, deportistas de élite, o en situaciones de demanda aumentada (embarazo, convalecencia). También para corregir deficiencias diagnosticadas (como vitamina D, hierro o B12).
5. Así es una sesión:
Te explico por qué podrías necesitar un suplemento, qué evidencia hay detrás y qué esperar. Te doy opciones de calidad (marcas con buenos procesos de fabricación). Desaconsejo fuertemente la autosuplementación masiva. Mi objetivo es que tomes lo justo, lo necesario y por el tiempo adecuado.
6. ¿Por qué da resultado?
Porque cubre un vacío que la dieta, por muy buena que sea, a veces no puede llenar debido al agotamiento de los suelos, el procesamiento de alimentos, el estrés crónico o patologías concretas. Un suplemento bien elegido actúa como la “llave” que falta para que una vía metabólica funcione correctamente.
7. Lo que suele notarse:
· Resolución de síntomas relacionados con la deficiencia (ej: menos fatiga con hierro, mejor estado de ánimo con Omega-3).
· Mejora en análisis bioquímicos.
· Un apoyo tangible durante periodos de exigencia física o mental.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· “Más” no es “mejor”. Las megadosis pueden ser tóxicas.
· Los suplementos pueden interactuar con medicamentos. Debes decírmelo todo.
· La calidad varía enormemente entre marcas.
9. Nuestra sesión:
Consulta inicial: 60 minutos. Seguimiento: 30 minutos.
Se suele programar un seguimiento a las 4-6 semanas para reevaluar síntomas y, si es posible, repetir análisis.
