1. En pocas palabras:
Una terapia que utiliza pulsos electromagnéticos suaves y de baja frecuencia para estimular las células de tu cuerpo, ayudándolas a recuperar su carga eléctrica natural y promoviendo procesos de reparación y bienestar.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Es una terapia bioelectromagnética, que actúa en la intersección entre la energía y la biología celular.
3. ¿Cómo lo hacemos?
De forma presencial en consultorio. Utilizo un dispositivo médico que genera estos campos electromagnéticos. Te acomodas cómodamente y coloco unas almohadillas aplicadoras sobre la zona a tratar o en todo el cuerpo.
4. ¿Para quién es esto?
Para personas con dolor crónico (artritis, fibromialgia), inflamación, problemas de circulación, insomnio, o para deportistas que buscan una recuperación más rápida. También es útil para quienes desean un apoyo general para aumentar su energía y vitalidad.
5. Así es una sesión:
La sesión es completamente pasiva. Mientras tú descansas, el dispositivo emite pulsos que penetran profundamente en los tejidos. Puedes no sentir nada o notar un ligero hormigueo. Es un momento de relajación donde tus células reciben el estímulo necesario para optimizar sus funciones.
6. ¿Por qué da resultado?
Cada célula de tu cuerpo tiene una carga eléctrica natural. Lesiones, estrés o enfermedad pueden debilitar esta carga. La terapia PEMF emite frecuencias similares a las del campo magnético natural de la Tierra, lo que recarga la energía celular, mejora la circulación, reduce la inflamación y estimula la producción de ATP (la molécula de energía del cuerpo). Tiene respaldo científico para el manejo del dolor y la regeneración ósea.
7. Lo que suele notarse:
· Reducción significativa del dolor y la inflamación.
· Mayor movilidad y flexibilidad en las articulaciones.
· Mejora en la calidad del sueño y sensación de tener más energía.
· Aceleración en la cicatrización de huesos y tejidos blandos.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Puedes venir con ropa normal. Los pulsos atraviesan la tela.
· Si tienes un marcapasos, estás embarazada o tienes algún implante electrónico, debes consultarlo antes, ya que puede estar contraindicado.
· La sesión es relajante; muchas personas incluso se duermen.
9. Nuestra sesión:
Una sesión típica dura entre 30 y 60 minutos, dependiendo del protocolo.
Para condiciones agudas, se pueden hacer sesiones diarias o cada dos días. Para mantenimiento, 1-2 sesiones por semana son suficientes.
