1. En pocas palabras:

Una terapia que integra el trabajo corporal y la conciencia emocional para liberar la energía vital que queda atrapada por el estrés, los traumas o los viejos patrones, ayudándote a sentirte más vivo y presente.

2. ¿Dónde la ubicamos?

Es un puente entre lo energético y lo psicológico. Trabajamos con el cuerpo para llegar a las emociones.

3. ¿Cómo lo hacemos?

En consulta, con ropa cómoda. Utilizamos ejercicios de respiración, posturas y movimientos expresivos, combinados con un diálogo atento sobre lo que va surgiendo en tu cuerpo.

4. ¿Para quién es esto?

Para personas que sienten que sus emociones “viven” en el cuerpo: opresión en el pecho, nudo en la garganta, tensión crónica. Para quienes quieren entender la conexión entre sus tensiones físicas y sus estados emocionales.

5. Así es una sesión:

Comenzamos hablando de lo que traes. Luego, a través de ejercicios sencillos (como respirar profundamente o mantener ciertas posturas), invitamos a que la energía estancada se mueva. A veces pueden surgir emociones. El espacio es seguro y confidencial para que todo eso pueda expresarse y liberarse. No es gimnasia; es una escucha profunda del cuerpo a través del movimiento.

6. ¿Por qué da resultado?

La teoría bioenergética sostiene que las experiencias no procesadas se almacenan como tensión muscular crónica (coraza). Al mover el cuerpo de maneras específicas y con respiración consciente, se suelta esa tensión, se libera la energía atrapada y se restablece un flujo natural que permite una mayor vitalidad y equilibrio emocional.

7. Lo que suele notarse:

· Una mayor sensación de libertad y liviandad en el cuerpo.

· Reducción de la ansiedad y una mayor capacidad para manejar el estrés.

· Mejora en la postura y la respiración, que se vuelve más profunda y natural.

· Mayor claridad sobre los propios estados emocionales.

8. Antes de venir, ten en cuenta:

· Usa ropa que no te apriete, que te permita moverte y respirar con libertad.

· Ven sin expectativas de “rendir”. Se trata de explorar, no de lograr.

· Es normal sentirse vulnerable después; date permiso para integrar la experiencia.

9. Nuestra sesión:

Una sesión suele durar entre 60 y 75 minutos.

Para crear un proceso de cambio, se recomienda comenzar con sesiones semanales.