1. En pocas palabras:
El uso psicoterapéutico del movimiento y la danza para promover la integración emocional, cognitiva, física y social del individuo. Se basa en la conexión entre el movimiento y el estado interior, utilizando el cuerpo como instrumento de expresión y cambio.
2. ¿Dónde la ubicamos?
En el campo de las terapias creativas y corporales. Es una terapia que se expresa a través del cuerpo en movimiento.
3. ¿Cómo lo hacemos?
A través de la exploración del movimiento espontáneo y la improvisación, guiando a la persona para que observe y transforme sus patrones de movimiento, utilizando el cuerpo como vía para acceder a emociones, recuerdos y conflictos, integrándolos en un espacio seguro de expresión creativa y verbalización posterior.
4. ¿Para quién es esto?
Para personas que desean conectar con su cuerpo, para quienes tienen dificultades para expresar emociones verbalmente, para superar traumas corporales, mejorar la imagen corporal, o simplemente para explorar la relación entre su movimiento y su mundo interior. No se necesita experiencia en danza.
5. Así es una sesión:
Comenzamos tomando conciencia del cuerpo y la respiración. A través de propuestas de movimiento (a veces con música, a veces en silencio), te invito a explorar diferentes calidades de movimiento (ligero/pesado, rápido/lento) o a dar forma física a una emoción o una historia. Puede ser individual o grupal. El proceso es no verbal en gran parte, aunque luego podemos hablar de la experiencia. Es un diálogo a través del gesto y la acción.
6. ¿Por qué da resultado?
Las emociones y los recuerdos se almacenan en el cuerpo como patrones de tensión y movimiento. La danzaterapia permite acceder a estos patrones y transformarlos a través de la acción consciente. Al expandir tu vocabulario de movimiento, expandes tus posibilidades de respuesta ante la vida. Fomenta la conexión mente-cuerpo, libera endorfinas y crea un espacio seguro para la expresión auténtica.
7. Lo que suele notarse:
· Mayor conciencia y aceptación del propio cuerpo.
· Liberación de tensiones físicas y emocionales a través del movimiento.
· Mejora del estado de ánimo y la vitalidad.
· Mayor fluidez y creatividad en la forma de moverse por la vida.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Usa ropa cómoda que te permita moverte con libertad.
· No hay movimientos “correctos”. Se trata de tu expresión auténtica.
· Puede ser una experiencia vulnerable. El espacio es de total confidencialidad y respeto.
9. Nuestra sesión:
Una sesión individual dura 50 minutos. Grupal, entre 60 y 90 minutos.
La frecuencia recomendada es semanal para crear continuidad en el proceso.
