1. En pocas palabras:

El uso de técnicas teatrales (rol-playing, improvisación, representación de escenas) en un contexto terapéutico, para explorar problemas personales, practicar nuevas formas de ser, y lograr una catarsis emocional y un mayor entendimiento de uno mismo y de sus relaciones.

2. ¿Dónde la ubicamos?

En las terapias creativas y expresivas. Utiliza el drama como un espejo de la vida interna y relacional.

3. ¿Cómo lo hacemos?

Mediante la representación de escenas y situaciones significativas para la persona, utilizando el juego dramático, la improvisación y el role-playing para externalizar conflictos, ensayar nuevas formas de relacionarse y explorar diferentes perspectivas en un entorno protegido y simbólico.

4. ¿Para quién es esto?

Para personas que quieren explorar roles que desempeñan en su vida (en el trabajo, la familia), para trabajar conflictos relacionales, superar la timidez, procesar traumas desde una distancia segura (representándolos), o para desarrollar la empatía y la espontaneidad.

5. Así es una sesión:

En grupo, es más común. Se elige un protagonista (puede ser tú) que presenta una situación. Los demás participantes asumen roles auxiliares (de personas de su vida, de partes de sí mismo). Se representa la escena, pero con la libertad de parar, rehacer, o probar un final diferente. El director (terapeuta) guía el proceso para asegurar la seguridad y extraer insights. Es una experiencia intensa y muy reveladora.

6. ¿Por qué da resultado?

Permite “ver desde fuera” un conflicto interno o relacional. Al encarnar un rol o al ver tu situación representada por otros, se gana perspectiva. La acción dramática permite experimentar emociones intensas en un marco seguro y ficticio, lo que puede llevar a una catarsis liberadora. También permite “ensayar” nuevos comportamientos o soluciones en un entorno sin riesgo.

7. Lo que suele notarse:

· Una comprensión profunda y emocional de dinámicas propias.

· Liberación de emociones reprimidas a través de la catarsis.

· Mayor flexibilidad para adoptar diferentes perspectivas.

· Mejora de la confianza y las habilidades sociales.

8. Antes de venir, ten en cuenta:

· El nivel de participación siempre es voluntario. Puedes observar.

· Puede ser emocionalmente intenso, pero el grupo ofrece un gran sostén.

· No se requiere experiencia actoral. Se valora la autenticidad, no la actuación.

9. Nuestra sesión:

Una sesión de psicodrama grupal dura entre 90 y 120 minutos.

La frecuencia suele ser semanal. Un proceso grupal puede durar varios meses.