1. En pocas palabras:
El uso profesional de las manos para aliviar tu dolor muscular, liberar tensiones profundas y regalarte un estado de relajación que restaura tanto tu cuerpo como tu mente.
2. ¿Dónde la ubicamos?
Es la forma más ancestral y directa de terapia manual, con múltiples técnicas a su servicio.
3. ¿Cómo lo hacemos?
En consultorio presencial o a domicilio. Trabajamos en una camilla, utilizando aceites o cremas para facilitar el deslizamiento y aplicar diversas técnicas de masaje.
4. ¿Para quién es esto?
Para cualquier persona con contracturas, dolor de espalda o cuello, estrés acumulado, o simplemente para quien busca un espacio de autocuidado profundo. El mantenimiento preventivo es una de sus mejores aplicaciones.
5. Así es una sesión:
Te acomodas en la camilla. Utilizo aceites tibios y aplico diversas técnicas según lo que necesites: amasamiento para liberar nudos profundos, fricción para aumentar la circulación, percusión para estimular. La presión se adapta en todo momento a lo que tú necesitas y toleras. El ritmo es pausado, permitiendo que tu sistema nervioso se relaje profundamente.
6. ¿Por qué da resultado?
El masaje actúa en múltiples niveles: físicamente, rompe los ciclos de dolor-espasmo-dolor, aumenta el flujo sanguíneo (llevando nutrientes y oxígeno a los tejidos) y estimula el drenaje linfático. Neurológicamente, la presión rítmica estimula el sistema nervioso parasimpático, que es el responsable de la “calma y reparación”, reduciendo el cortisol (hormona del estrés) y aumentando las endorfinas (analgésicos naturales).
7. Lo que suele notarse:
· Liberación inmediata de tensión muscular y alivio del dolor.
· Mejora en la amplitud de movimiento y flexibilidad.
· Reducción del estrés y la ansiedad, con una sensación de paz profunda.
· Mejora en la calidad del sueño.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· No comas pesado justo antes de la sesión.
· Comunica cualquier dolor, lesión o área sensible.
· Beber agua después ayuda a eliminar las toxinas liberadas.
9. Nuestra sesión:
Un masaje de cuerpo completo suele durar 60 minutos. También ofrezco sesiones de 30 min (zona específica) o 90 min (muy profundo).
Para un problema agudo, 1 sesión por semana. Para mantenimiento y bienestar, 1 o 2 sesiones al mes son ideales.
