1. En pocas palabras:
El uso de la jardinería y las actividades relacionadas con las plantas, dentro de un programa dirigido por un terapeuta, para lograr objetivos terapéuticos específicos, mejorar el bienestar mental y físico, y fomentar la conexión con la naturaleza y los ciclos de la vida.
2. ¿Dónde la ubicamos?
En las terapias ocupacionales y ecoterapias. Es una terapia práctica y sensorial.
3. ¿Cómo lo hacemos?
A través de la participación activa en tareas de jardinería adaptadas a las capacidades de cada persona, utilizando el contacto con la tierra, las plantas y los ciclos naturales como herramienta para trabajar objetivos terapéuticos como la atención, la responsabilidad, la motricidad o la regulación emocional.
4. ¿Para quién es esto?
Para una amplia gama de personas: desde aquellos con problemas de salud mental (depresión, ansiedad, estrés postraumático), personas con discapacidades físicas o cognitivas, adultos mayores, personas en rehabilitación de adicciones, o cualquier persona que busque reducir el estrés y encontrar significado a través del cuidado de lo vivo.
5. Así es una sesión:
Trabajamos en un jardín adaptado (puede ser en macetas en un patio, un invernadero o un jardín comunitario). Las actividades pueden incluir: sembrar semillas, trasplantar, regar, podar, cosechar, componer con flores, o simplemente observar y disfrutar del espacio verde. Yo guío la actividad adaptándola a tus capacidades y objetivos, y facilito la reflexión sobre el proceso (“¿Qué te ha enseñado esta planta sobre la paciencia?”).
6. ¿Por qué da resultado?
Porque conecta con instintos profundos: cuidar, nutrir, crecer. Ofrece una sensación de responsabilidad y logro tangible. El contacto con la tierra (y sus microbios) puede mejorar el estado de ánimo y fortalecer el sistema inmunológico. La exposición a la luz solar regula los ritmos circadianos. El ciclo de vida de las plantas ofrece metáforas poderosas para el propio proceso de sanación. Es una terapia no amenazante que se desarrolla en el presente.
7. Lo que suele notarse:
· Reducción significativa de los niveles de estrés y ansiedad.
· Mejora del estado de ánimo y aumento de la sensación de esperanza.
· Desarrollo de paciencia, atención plena y habilidades motrices.
· Un sentido de propósito y conexión con algo más grande que uno mismo.
8. Antes de venir, ten en cuenta:
· Ven con ropa que se pueda manchar y un sombrero si hace sol.
· No se necesita experiencia previa en jardinería.
· Informa de cualquier alergia a plantas o picaduras de insectos.
9. Nuestra sesión:
Una sesión de terapia hortícola suele durar entre 60 y 90 minutos.
La frecuencia puede ser semanal. Los resultados son acumulativos y estacionales.
