1. En pocas palabras:

Un tipo de biofeedback que te permite ver en tiempo real la actividad de tus ondas cerebrales (EEG) y, a través de recompensas (sonidos, imágenes), aprender a autorregularlas, con el objetivo de mejorar síntomas de TDAH, ansiedad, insomnio, migrañas o optimizar el rendimiento cognitivo.

2. ¿Dónde la ubicamos?

En la intersección entre la neurociencia, la psicología y el entrenamiento cerebral. Es un aprendizaje operante del cerebro.

3. ¿Cómo lo hamos?

Se colocan sensores en el cuero cabelludo para medir la actividad EEG. Esta información se traduce en una señal visual o auditiva (como un videojuego que se mueve más rápido cuando produces las ondas deseadas). El cerebro, al recibir esta retroalimentación instantánea, aprende por sí solo a generar el patrón deseado.

4. ¿Para quién es esto?

· Clínico: Niños y adultos con TDAH (para mejorar la atención), personas con ansiedad, insomnio, estrés postraumático (para calmar la hiperactivación), migrañas o epilepsia.

· No clínico (optimización): Deportistas, ejecutivos o artistas que buscan mejorar su concentración, creatividad o rendimiento bajo presión.

5. Así es una sesión:

Te sientas frente a una pantalla. Coloco los sensores en puntos específicos de tu cabeza (no duele, solo se siente el gel). En la pantalla verás un juego, una película o una animación que responde directamente a tu actividad cerebral. Por ejemplo, si el objetivo es aumentar las ondas beta (asociadas a la concentración), el juego avanzará solo cuando tu cerebro produzca más beta. Tú no haces nada conscientemente; simplemente observas y tu cerebro subconsciente hace la conexión. Es un proceso de aprendizaje gradual.

6. ¿Por qué da resultado?

Porque aprovecha la neuroplasticidad y la capacidad del cerebro de aprender a través de la retroalimentación. Al recibir información inmediata y precisa sobre su propio estado, el cerebro puede aprender a ajustar su actividad hacia patrones más funcionales y estables. Es como un espejo para el cerebro. Con el tiempo, estos nuevos patrones se generalizan a la vida diaria, mejorando los síntomas sin medicación.

7. Lo que suele notarse:

· Mayor capacidad para concentrarse y terminar tareas (en TDAH).

· Reducción de la ansiedad y mayor sensación de calma.

· Mejora en la calidad del sueño.

· Mayor control sobre estados emocionales intensos.

· Los cambios suelen ser duraderos una vez completado el entrenamiento.

8. Antes de venir, ten en cuenta:

· Es un proceso que requiere constancia (20-40 sesiones típicamente).

· Los resultados no son inmediatos; se ven tras varias sesiones.

· Elige un profesional certificado (BCIA) con experiencia en tu condición específica.

· No es mágico; requiere tu compromiso de asistir regularmente.

9. Nuestra sesión:

Una sesión de neurofeedback dura entre 45 y 60 minutos.

La frecuencia recomendada es de 2 a 3 veces por semana para un aprendizaje óptimo.